El objetivo era transmitir la feminidad y la sofisticación del producto, presentándolo de manera autosatisfactoria para un disfrute personal.
Para ello se optó por unos escenarios lujosos en los que predominan materiales nobles como el mármol y ornamentos algo barrocos. Los colores neutros únicamente se interrumpen por algunos dorados matizados o por colores más vivos que resaltan algún elemento concreto, como el mueble o la modelo.