El término “swing” hace referencia al clásico ritmo del jazz que implantaron las big bands de principios de siglo. Literalmente se traduciría por “balanceo”, y eso es precisamente lo que ha conseguido la lámpara Swing de Vibia gracias a un sistema de doble articulación.
La lámpara, diseñada por el equipo de Lievore, Altherr y Molina, se puede rotar desde la base o bien desde el brazo articulado. Su gran movilidad confiere un alto grado de comodidad en su uso.
La imagen, sobria y minimalista, deriva de la pureza de líneas rectas.
Tiene estructura en acabado cromado o en níquel mate. El difusor se encuentra en dos versiones: con la pantalla de algodón, ganando calidez y suavidad, o de acero inoxidable, manteniendo la estética más actual.
La familia Swing se completa con lámparas de sobremesa y apliques, para una total integración.