Con motivo de la celebración del octavo aniversario de Gallega R, se diseñó en el palacio de congresos de Santiago de Compostela un proyecto de ambientación innovador.
En un espacio de 3.000 m2 se colocaron telares perimetrales que envolvían la totalidad de los espacios e incorporaban un sistema de radiofrecuencia para el control de su elevación.
En el interior había un conjunto de mesas de gran formato retroiluminadas que formaban figuras geométricas e inspiraban calidez.
Todo este ambiente se completó con proyecciones que amenizaban la velada y con la recreación de un jardín en los ventanales donde la luz verde penetraba al interior acompañada de la imagen real de la luna en proyección.