Aelita es un personaje imaginario que ha cautivado nuestra imaginación.
Algunos dicen que es rara, que “vive en la luna”. La gente con buen corazón dice que es despistada. Las malas personas que es una “tonta insociable”. Los hombres se quedan hechizados por su mirada.
A ella le dan igual todos los comentarios. Sonríe a la gente pero le gusta estar sola porque es libre de ser ella misma. Lee libros que nadie lee, pasa horas hablando con las estrellas. Ve la esencia de las cosas. Te puede echar las cartas pero no las necesita para descifrar la profunda soledad dentro de tu corazón.
Su casa es un lugar donde no existe el tiempo ni el espacio.
Aelita ha tomado vida en una editorial de moda. Se juega con la contraposición entre los espacios oscuros, donde se ha suspendido el tiempo, y la fragilidad de la heroína. Situaciones ambiguas en las que la soledad y el misterio se fusionan con la sutileza de colores, la magia de la luz que abre paso a la belleza que seduce el ojo y cautiva el corazón.