Con la intención de renovar la identidad y el público objetivo que la señal tenía hasta ese momento, se realizó un trabajo de marca y de imagen, reposicionándola como “M7 Televisió de Mallorca”.
El objetivo era llegar a un público más joven y ubicarlo en el dial 7.
la nueva marca potencia referentes esenciales de la isla, como el agua y el viento, a través de sus colores corporativos.
El rodaje en espacios abiertos fortalece la idea de naturaleza que después se desarrolla a lo largo de todas las piezas de identidad.
Partiendo de distintos elementos generadores, la tipografía responde también a movimientos orgánicos y naturales.