En este proyecto, la iluminación es la encargada de transformar el espacio y proporcionarle color y vida.
Éste ha sido el concepto básico que ha permitido desarrollar todas las necesidades de imagen, tanto de la empresa como del espacio que la representa. Por ello se planteó el uso del contraste entre la luz y la oscuridad, lo apagado y lo encendido, en definitiva, el blanco y el negro como idea fundamental sobre la que se desarrolla todo el proyecto.
Espacio onírico, didáctico y flexible, donde la iluminación es la protagonista. Las lámparas sirven para explicar y desarrollar los ambientes que se pretenden mostrar a los clientes, sin perder su valor como objetos singulares.
Se busca riqueza a partir de la simplicidad, mediante una arquitectura interior y una imagen gráfica claras, bien definidas, sin jerarquía, suaves, respetuosas y nada convencionales.
Este local dispone de 376 m2 distribuidos en dos plantas. En la planta baja está el acceso desde la calle, con un primer espacio de recepción y atención a clientes. Hay un segundo espacio contiguo, de doble altura, destinado a la presentación de conceptos de iluminación. La planta piso se destina a la sala de reuniones y a la oficina técnica que dispone de exposición de iluminación para instalaciones.