Actualmente todas las portadas de revistas insisten en individuos y usan caras de personas (modelos, estrellas, personalidades...) Caras, caras y más caras.
En BEopLE decidieron taparla para diferenciarse de manera potente y sencilla. Es como hablar de lo que hace la gente, no de lo que parece. Es hablar de contenido. Además, es un buen recurso en una revista que trata de Bélgica... porque, de hecho, ¡no hay belgas conocidos!