Este cartel fue realizado para la sección española de Amnistía Internacional.
En él se observa la fotografía de un niño con las manos en alto que ocupa prácticamente la totalidad de la página. Es una foto en blanco y negro, además, no se presenta de manera nítida lo que proporciona atemporalidad y universalidad. Por otra parte, esta imagen se ve reforzada por la silueta en color granate de una valla alámbrica y de un texto muy significativo escrito en varios idiomas: “Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado”.
Con todo esto se consigue una composición repleta de simbolismo y ritmo que ayuda a reflexionar sobre la libertad y los derechos humanos.