Fotografías destinadas a dos trípticos de la región de Alentejo, Portugal.
Trataban de captar la arquitectura y el urbanismo. La peculiaridad de las imágenes reside en los lugares escogidos. No son significativos, intentan escapar de la espectacularidad para mostrar la esencia cotidiana, la visión carente de estridencias, la realidad de Alentejo.
Calles pedregosas, muros con historia, paredes blancas destacan en estas fotografías de una región portuguesa que ha sabido conservar su genuino carácter.