En los títulos de crédito del cortometraje “La Brossa” se dan pistas sobre el argumento sin llegar a desvelarlo. Aparecen las letras de las palabras como si fueran los dígitos de un numerador en movimiento y desaparecen dando un salto como si se tirasen. Mientras, de fondo se ven papeles que caen y se amontonan.
Este grafismo en movimiento servirá como punto de partida para el desarrollo de las diferentes piezas estáticas que componen la imagen externa del cortometraje.