Antoni Arola ha diseñado la lámpara mural Corso, cuya peculiaridad es conseguir variaciones cromáticas en el espacio gracias al movimiento de un brazo luminoso.
Corso está formada por un marco estructural, un plafón y un brazo móvil. El marco es metálico negro. El plafón se realiza en dibond, de acabado mate, y se imprime con un degradado de colores. El brazo, de color negro, está colocado en posición vertical y se desplaza en horizontal por encima del panel impreso.
En su interior, esta lámpara aloja dos fluorescentes, protegidos por un difusor translúcido blanco, que proyectan la luz sobre el plafón para reflejar distintas tonalidades según su posición.