Se ha construido una barra para resolver la funcionalidad que requería la cafetería: buena exposición del producto y un recorrido que agiliza la atención de los clientes.
El frontal de la barra es de cristal rojo y en su parte superior hay una vitrina refrigerada e iluminada por leds.
La decoración del local se realiza con fotos de Pablo Picasso, en algunas ocasiones está jugando con comida y en otras está comiendo. Son imágenes de alta calidad hechas por fotógrafos famosos como Robert Doisneau o Lee Miller. De alguna manera, se ofrece una ampliación de la visita al museo, poniendo de relieve la personalidad de Picasso.